 |
perdón - Nuestra función especial la cual cambia la percepción de otro como "enemigo" (odio especial) o como "ídolo salvador" (amor especial) a una percepción de hermano o amigo, y le quita todas las proyecciones de culpa; la expresión del milagro o visión del Cristo, que ve a toda la gente unida en la Filiación de Dios, y que mira más allá de las diferencias aparentes que reflejan la separación. Percibir el pecado imposibilita el verdadero perdón. El perdón reconoce que lo que pensamos que otros nos hicieron en realidad fuimos nosotros quienes nos lo hicimos a nosotros mismos, pues sólo nosotros podemos privarnos de la paz de Dios, por lo tanto, perdonamos a los demás por lo que no nos han hecho, no por lo que nos hicieron.
proyección - La proyección hace la percepción—lo que vemos internamente determina lo que vemos fuera de nosotros. Mente errada: refuerza la culpa y la coloca sobre otro, donde la ataca y niega su presencia en nosotros; es un esfuerzo para adjudicar a otros la responsabilidad de nuestra separación. Mente correcta: el principio de extensión, que deshace la culpa al extender (proyectar) el perdón del Espíritu Santo.
|
 |